Luc Dietrich

Un destino infeliz, marcado por la corrupción y los años de guerra, pero atravesado por una sed de luz. Una personalidad turbia que Lanza puso bajo su ala y de quien hizo un auténtico escritor.

Lanza del Vasto y Luc Dietrich : una amistad literaria
Una amistad literaria

La gran amistad entre Lanza del Vasto y Luc Dietrich es relatada por el primero en un texto conmovedor titulado Historia de una amistad. Cuenta cómo se conocieron en París en 1932 y se adivina porqué Luc, más joven que Lanza, encontró en éste la luz y dirección vital que le faltaban.

De hecho, la infancia dolorosa de Luc y su psicología compleja hacían de él un ser herido pero especialmente cautivador. Sus talentos como escritor estaban por confirmarse, Lanza le alentó, le guío y tratará sin mucho éxito de sacar a su amigo de las influencias poco recomendables del ambiente que frecuentaba.

Durante doce años, ambos hombres mantendrán una intensa amistad literaria y una correspondencia continuada. En 1942, escriben conjuntamente el Diálogo de una amistad, conversación de alto vuelo sobre el estilo y sobre el siglo. Luc muere en 1944 a consecuencia de un bombardeo aliado.

Los principales libros publicados bajo el nombre de Luc Dietrich (La felicidad de los tristesEl aprendizaje de la ciudad,  La injusta grandeza) fueron revisados y corregidos por Lanza del Vasto hasta el punto que se pueden considerar como su obra común; aunque éste último se borró en beneficio de su protegido.

Uno queda pasmado del contraste entre ambos hombres, el uno en las garras de los demonios del siglo, el otro tan libre y tan desapegado. Pero más allá de sus diferencias, una profunda generosidad incitó a Lanza a acompañar el destino de Luc, buscando comprenderle antes que juzgarle. Sin duda también reconocía en él su propia parte de sombra y de escondida fragilidad.

Lanza de lVasto aconsejando a su benjamín Luc Dietrich
Lanza aconsejando a su benjamín

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