• Tú también puedes aportar tu testimonio
  • Me acuerdo de ti, Shantidas

    Nada más fácil que recordar, cerrando los ojos, los momentos felices que pude compartir con Shantidas. Nada más difícil que ponerlos por escrito y restituirlos, en toda su intensidad, para aquellos que desean compartir estos recuerdos…

    Hector O. Merino, llamado el Bisonte negro
  • Un flechazo

    Cuando era interna, en el instituto, me quedaba sola el sábado por la noche en casa de mi hermana y mi cuñado. Escuchaba músicas de la India, entonces poco conocidas, y leía a Lanza. Fue para mí un flechazo.

    Christiane Buiron, llamada el Unicornio
  • Despertabas las conciencias

    No, Shantidas no era un padrino siciliano, como lo pretendió una antigua compañera después de una dolorosa separación. ¿Algo machista aún así? Tampoco, ¡y menos teniendo en cuenta la cultura de su época! Chanterelle le manejaba fácilmente, ¡era demasiado sensible a los encantos del género femenino como para despreciarla!

    Claude Voron
  • Alguien que estaba esperando

    Con una amiga, Marianne, fundamos un grupo de amigos en Mulhouse, y más tarde me uniría a la comunidad en 1968 con mi marido Erwan. Shantidas era nuestro maestro de novicios. Me gustaba mucho y apreciaba increíblemente sus charlas. Sus palabras me nutrían.

    Yvonne Châtaigné
  • Profundidad, claridad, lógica y poesía

    Aún recuerdo la alta estatura de Shantidas, sus ojos vivos que te escrutaban, su voz envolvente. Era muy impresionante y a la vez accesible, lo cual siempre he apreciado mucho. Vivía lo que pensaba, lo que no es frecuente en los grandes hombres. Siempre llamaba a mi mujer Chiara…

    Patrick Theillier
  • El don de lenguas

    Al realizar una estancia en la comunidad del Arca en Bollène, poco antes de 1960, me marcó profundamente el encuentro con Lanza del vasto.

    Ivan Guilitch
  • Cantos inolvidables

    Vinimos al Arca, la primera vez, para un campamento de verano a la Fleyssière en 1974. Nuestro recuerdo principal es el de Chanterelle haciéndonos cantar. Estaba ya muy enferma. ¡Estos cantos del Arca están para siempre grabados en nuestras mentes y corazones!

    Benoît y Danielle Giersch
  • Humano y fraternal

    Vine a realizar una estancia en Nogaret en 1969. Estuve sobre todo con Erwan para el yoga; hilaba, cardaba lana, cavaba pasos para los animales.

    Ivan
  • Un padre y una madre

    Shantidas et Chanterelle eran buenos como un padre y una madre. ¡Por fin uno encontraba cerca suyo algo diferente, ¡por fin gentes fuera de lo común!

    Jean Papin, llamado el Caballo negro o Yaya