• Tú también puedes aportar tu testimonio
  • ¡Ah, qué estilo, qué aliento!

    No he conocido este hombre más que a través de sus escritos y por el testimonio de aquellos que Fortuna hizo que cruzasen con él su camino. Conocí primero la Peregrinación a las fuentes: ¡ah, qué estilo, qué aliento! Cada frase y todas sus palabras están como talladas al buril; y es el relato de…

    Florent Gendarme
  • Veo tus dibujos y no los veo...

    Veo tus dibujos y no los veo por qué eres tú a quien veo, maestro bien amado de enorme corazón. Amo tus grandes árboles, no por su dibujo, sino por tu mano que largamente los acarició.

    Guy Georges Voet De Keyser
  • Una luz en la oscuridad

    Ponerle un título a este testimonio no ha sido fácil. Dudaba entre “una respuesta a una búsqueda de sentido” y “una luz en la oscuridad”. Finalmente, es esta última imagen simbólica la que he elegido, tal vez porque es más potente y más significativa de lo que he vivido.

    Paul Verhaever
  • Una verdadera colmena humana

    Tenía cinco años cuando conocí el Arca. Mis padres visitaban regularmente la Chesnaie y recuerdo perfectamente a Shantidas bajo el gran roble dando sus conferencias y apoyándose sobre su cayado. Nunca he leído sus libros pero le escuchaba, y no era tanto lo que decía que me impregnó, sino su manera de decirlo…

    Danielle Laude
  • Mi profesor de latín

    Tenía diez años cuando mi familia llegó al Arca, a la Chesnaie, cerca de Bollène. Enseguida me hice un amigo, Daniel, era como un hijo adoptivo para Shantidas y Chanterelle. Pasábamos mucho rato en casa de Chanterelle. También íbamos a visitar a “madre”, la madre de Shantidas...

    Francis Pyronnet
  • ¿Sois la que estábamos esperando?

    Mi madrina me hablaba a menudo del Arca, de los Amigos también, y he leído todos los libros de Shantidas. Sus ideas resonaban mucho dentro de mí. Fue así como, en ocasión de una visita de Jean-Pierre Lanvin, supe que Chanterelle, de regreso de Inglaterra con Shantidas, iba encontrarse ante una afluencia de trabajo en…

    Luce Pyronnet
  • La tumba de Lanza del Vasto

    La sepultura de Lanza del Vasto que antaño fui a visitar a la caída del sol –en aquella época llevaba allí sólo un lustro – es un poema muy sencillo en un sotobosque que constituye una minúscula necrópolis donde yacen algunas otras rara avis.

    Raphaël Zacharie de Izarra
  • Me acuerdo de ti, Shantidas

    Nada más fácil que recordar, cerrando los ojos, los momentos felices que pude compartir con Shantidas. Nada más difícil que ponerlos por escrito y restituirlos, en toda su intensidad, para aquellos que desean compartir estos recuerdos…

    Hector O. Merino, llamado el Bisonte negro
  • Un flechazo

    Cuando era interna, en el instituto, me quedaba sola el sábado por la noche en casa de mi hermana y mi cuñado. Escuchaba músicas de la India, entonces poco conocidas, y leía a Lanza. Fue para mí un flechazo.

    Christiane Buiron, llamada el Unicornio