• Tú también puedes aportar tu testimonio
  • Un encuentro que deja huella

    Tal y como lo he señalado en muchos reportajes y libros (soy periodista y autor), tuve la suerte de conocer a Lanza en los años 70, y me dedicó su libro, principal para mí: Técnica de la No-violencia, con una muy bella firma estilizada.

    Pierre GUELFF
  • Una velada inolvidable

    ¡Qué noche! Sí, pues al final, en el hall de entrada, nos esperaba una gran sorpresa: un hombre de impresionante presencia estaba allí, sentado las piernas cruzadas directamente en el suelo, y muchas personas también allí estaban escuchándole.

    André LOMBARD
  • Una palabra evidente

    Recuerdo con gozo las fiestas siempre alegres en Pierre Dure, a Shantidas sentado sobre la hierba en medio de las rocas de este valle, rodeado de todos los que habían venido a escucharle, atentos a esta palabra evidente, tranquila, nunca sentenciosa, ¡a menudo divertida!

    Martine BAGOUET
  • El director de escena

    Mi abuela vivía en Ceilhes, al lado del Arca. Tenía 13 años cuando vi a los “no-violentos” por primera vez. En el pueblo no se hablaba del Arca sino de los “no-violentos”, con cierto respeto de hecho, porque aquellas gentes “tenían estudios”.

    Gérard SENTOU
  • La llama de antaño

    Descubrí a Lanza del Vasto por azar en la biblioteca de mi madre, y el único libro que he leído suyo, es, si recuerdo bien: Principios y preceptos del retorno a la evidencia. Me llamó mucho la atención el tono de este escrito, la libertad del autor. Envidié esta escritura que me hubiese gustado yo…

    Anne Marie BENTO
  • El Evangelio en el día a día

    Jean Biès, mi profesor de Letras en el instituto durante tres años, fue el primero en hablarme de Shantidas. Le conoció muy bien y ha escrito un libro: Dialogué con los buscadores de verdad, en donde habla de él. En 1972, me mostró su tesis oficial, Literatura francesa y pensamiento hindú, donde narra su encuentro…

    Anne-Marie FONTAINE
  • Era un hombre sencillo

    Charles y yo hemos crecido en el mismo pueblo. Mis padres eran comerciantes y los de Charles servían en un castillo: él como chófer, y ella de cocinera. Cuando dejaron el castillo se convirtieron en nuestros vecinos. Es cuando nos casamos, y seguíamos trabajando en los mercados con los padres.

    Jeannette Legland
  • Un ser profundamente estructurado

    Fue en París en 1945 cuando por primera vez vimos a Lanza del Vasto. Bernard le había escuchado en la radio y, de pronto, ¡allí estaba, en la acera de enfrente! Le seguimos bulevar Raspail abajo unos treinta metros hasta que tomó una callejuela.

    Bernard et Anne Frinking
  • Un poeta filósofo

    Lanza fue un poeta filósofo que rehabilitó la sensibilidad como medio de conocimiento. Un Noé enamorado de la naturaleza y clamando por el respeto de la creación. Toda su vida buscó, revisitando y retocando sin cesar sus construcciones filosóficas. Pero el nudo de todo su pensamiento cabe en esta frase: “si todo es relativo, el…

    Jeannine et Jean-Baptiste Libouban